No sé si aún me recuerdas,
nos conocimos al tiempo
tú, el mar y el cielo
y quién me trajo a ti.
Abrazaste mis abrazos
vigilando aquel momento,
aunque fuera el primero,
lo guardara para mí.
Si pudiera volver a nacer
te vería cada día amanecer
sonriendo como cada vez,
como aquella vez.
Te voy a escribir la canción más bonita del mundo,
voy a capturar nuestra historia en tan solo un segundo.
Y un día verás que este loco de poco se olvida,
por mucho que pasen los años de largo en su vida.
El día de la despedida
de esta playa de mi vida
te hice una promesa:
volverte a ver así.
Más de cincuenta veranos
hace hoy que no nos vemos
ni tú, ni el mar ni el cielo
ni quien me trajo a ti.
Si pudiera volver a nacer
te vería cada día amanecer
sonriendo como cada vez,
como aquella vez.
Te voy a escribir la canción más bonita del mundo,
voy a capturar nuestra historia en tan solo un segundo.
Y un día verás que este loco de poco se olvida,
por mucho que pasen los años de largo en su vida.
Amaia Montero
jueves, 8 de noviembre de 2012
jueves, 11 de octubre de 2012
Oración
“Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las cosas que puedo cambiar y la sabiduría para conocer la diferencia; viviendo un día a la vez, disfrutando un momento a la vez; aceptando las adversidades como un camino hacia la paz; pidiendo, como lo hizo Dios, en este mundo pecador tal y como es, y no como me gustaría que fuera; creyendo que Tú harás que todas las cosas estén bien si yo me entrego a Tu voluntad; de modo que pueda ser razonablemente feliz en esta vida e increíblemente feliz Contigo en la siguiente. Amen.”
Reinhold Niebuhr
Reinhold Niebuhr
jueves, 20 de septiembre de 2012
Impulsos
Sentí un vértigo que no conocía, algo que los
humanos llamamos “amor”. Sin dudar puedo llegar a decir que mis impulsos son
racionales, aunque lo racional no es impulso, son cosas que siento en mi alma,
que también denomino amor. Pero es mágico, usando tus palabras, es algo que no
se puede dibujar, ni siquiera explicar.
sábado, 25 de agosto de 2012
The Blowers Daughter
Y así es,
justo como dijiste que sería.
la vida sigue fácil para mí
la mayor parte del tiempo.
y así es
la historia más corta,
sin amor, sin gloria,
sin un héroe en su cielo.
No puedo quitar mis ojos de ti
no puedo quitar mis ojos de ti
no puedo quitar mis ojos de ti
no puedo quitar mis ojos de ti
no puedo quitar mis ojos de ti
no puedo quitar mis ojos...
Y así es,
justo como dijiste que debía ser;
ambos olvidaremos la brisa
la mayor parte del tiempo.
y así es
el agua más helada,
la hija del flautista,
el alumno reprobado.
No puedo quitar mis ojos de ti
no puedo quitar mis ojos de ti
no puedo quitar mis ojos de ti
no puedo quitar mis ojos de ti
no puedo quitar mis ojos de ti
no puedo quitar mis ojos...
¿Dije que te aborrezco?
¿Dije que quiero dejar todo esto atrás?
No puedo quitar mi mente de ti
no puedo quitar mi mente de ti
no puedo quitar mi mente de ti
no puedo quitar mi mente de ti
no puedo quitar mi mente de ti
no puedo quitar mi mente...
Mi mente... mi mente...
Hasta que encuentre a alguien.
Damien Rice
viernes, 6 de julio de 2012
Una despedida
Tarde que socavó nuestro adiós.
Tarde acerada y deleitosa y monstruosa como un ángel oscuro.
Tarde cuando vivieron nuestros labios en la desnuda intimidad de los besos.
El tiempo inevitable se desbordaba sobre el abrazo inútil.
Prodigábamos pasión juntamente, no para nosotros sino para la soledad ya inmediata.
Nos rechazó la luz; la noche había llegado con urgencia.
Fuimos hasta la verja en esa gravedad de la sombra que ya el lucero alivia.
Como quien vuelve de un perdido prado yo volví de tu abrazo.
Como quien vuelve de un país de espadas yo volví de tus lágrimas.
Tarde que dura vívida como un sueño
entre las otras tardes.
Después yo fui alcanzando y rebasando
noches y singladuras.
Jorge Luis Borges
Luna de enfrente (1925)
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