Con tal vehemencia el viento
viene del mar, que sus sones
elementales contagian
el silencio de la noche.
Solo en tu cama le escuchas
insistente en los cristales
tocar, llorando y llamando
como perdido sin nadie.
Mas no es él quien en desvelo
te tiene, sino otra fuerza
de que tu cuerpo es hoy cárcel,
fue viento libre, y recuerda.
Luis Cernuda
sábado, 17 de septiembre de 2011
La Pesadilla
Sueño con un antiguo rey. De hierro
es la corona y muerta la mirada.
Ya no hay caras así. La firme espada
lo acatará, leal como su perro.
No sé si es de Nortumbria o de Noruega.
Sé que es del Norte. La cerrada y roja
Barba le cubre el pecho. No me arroja
Una mirada su mirada ciega.
¿De qué apagado espejo, de qué nave
De los mares que fueron su aventura,
Habrá surgido el hombre gris y grave
Que me impone su antaño y su amargura?
Sé que me sueña y que me juzga, erguido
El día entra en la noche. No se ha ido.
Jorge Luís Borges.
miércoles, 14 de septiembre de 2011
Un grande: Ernesto Trotz
Los inicios
Como tantas otras glorias del polo, Ernesto Trotz heredó la pasión por los caballos de su padre, del mismo nombre, un militar que llegó a 5 goles. Pero a diferencia de la mayoría, sus inicios no fueron sencillos. “No teníamos muchos medios, pero mi padre, que era fanático del polo, me ayudó con más de lo que podía: dándome caballos, jugando en el club San Jorge, en Azul, en Neuquén”.
La decisión
Hubo un momento en su vida que lo marcó a fuego, de esos que cambian el rumbo. A los 21 años, mientras distribuía su tiempo entre el polo, el trabajo y los estudios (tercer año de agronomía), largó todo para dedicarse a pleno al polo: “Fue todo un evento. El polo no estaba tan organizado como ahora y hacerme profesional era una decisión difícil. Recién ahí pude empezar a viajar y organizarme bien”.
Legado
Más allá de los números, La Espadaña dejó un legado en el juego y marcó un camino al que los equipos de hoy le deben mucho. “Lo que hicimos fue incorporar todos los beneficios del polo profesional que se jugaba en Estados Unidos e Inglaterra y juntarlos con los conceptos fundamentales del polo de Palermo. Eso empieza a cambiar a partir de La Espadaña y Chapaleufú, los dos juntos. Hoy se juega mucho de eso, pero de una manera mucho más perfeccionada”.
El presente
A los 53 años, aunque alejado de la alta competencia, Trotz sigue jugando activamente. “Juego todo el año. Si puedo juego con mi hijo [Ernesto], aunque a él le divierte más jugar con sus amigos. El polo es mi vida. Criar caballos, domar, vender… es lo que sé hacer. Además tengo el proyecto de armar alguna organización profesional en algún club, donde podría aplicar la experiencia de toda mi vida. Creo que algo aprendí”.
La familia
Casado con María Laura, una de las Trillizas de Oro, es miembro de una de las familias más glamorosas del polo. Su hija mayor, Bárbara (26), está casada con Tomás García del Río, back de Pilará (8 goles). “Lo ayudo en todo lo que puedo para ahorrarle los errores que yo cometí. Se lo merece porque trabaja de verdad, le pone mucho huevo. Me da la sensación que puede llegar lejos”. La segunda, Paulina (24), “se está por recibir de bióloga” y está de novia con el Puma Gonzalo Tiesi. Su hijo menor, Ernesto (21), sigue sus pasos como polista.
La Espadaña
Trotz fue parte fundamental de uno de los equipos más importantes en la historia de este deporte, La Espadaña, ganador de seis títulos del Argentino Abierto (entre 1984 y 1990) y la segunda formación en alcanzar los 40 goles de handicap. “Fue una marca a fuego en mi carrera. Fue la llave para conseguir muchas cosas que nunca imaginé: ganar Palermo, llegar a 10 de goles, el Olimpia de Plata.” Según el back, la gran virtud del cuarteto era la inteligencia: “Más allá de las ganas de ganar, la voluntad, el esfuerzo, sacrificio, lo más importante era la inteligencia. Cada uno hacía lo que le correspondía sin querer ser estrella, cada uno se aferraba a lo que pretendíamos jugar. La amistad que teníamos se reforzaba con la inteligencia de no vender los caballos buenos, de no dejarnos llevar por la presión de ganar o de perder”.
Gentileza - Revista Polo Mundial
Como tantas otras glorias del polo, Ernesto Trotz heredó la pasión por los caballos de su padre, del mismo nombre, un militar que llegó a 5 goles. Pero a diferencia de la mayoría, sus inicios no fueron sencillos. “No teníamos muchos medios, pero mi padre, que era fanático del polo, me ayudó con más de lo que podía: dándome caballos, jugando en el club San Jorge, en Azul, en Neuquén”.
La decisión
Hubo un momento en su vida que lo marcó a fuego, de esos que cambian el rumbo. A los 21 años, mientras distribuía su tiempo entre el polo, el trabajo y los estudios (tercer año de agronomía), largó todo para dedicarse a pleno al polo: “Fue todo un evento. El polo no estaba tan organizado como ahora y hacerme profesional era una decisión difícil. Recién ahí pude empezar a viajar y organizarme bien”.
Legado
Más allá de los números, La Espadaña dejó un legado en el juego y marcó un camino al que los equipos de hoy le deben mucho. “Lo que hicimos fue incorporar todos los beneficios del polo profesional que se jugaba en Estados Unidos e Inglaterra y juntarlos con los conceptos fundamentales del polo de Palermo. Eso empieza a cambiar a partir de La Espadaña y Chapaleufú, los dos juntos. Hoy se juega mucho de eso, pero de una manera mucho más perfeccionada”.
El presente
A los 53 años, aunque alejado de la alta competencia, Trotz sigue jugando activamente. “Juego todo el año. Si puedo juego con mi hijo [Ernesto], aunque a él le divierte más jugar con sus amigos. El polo es mi vida. Criar caballos, domar, vender… es lo que sé hacer. Además tengo el proyecto de armar alguna organización profesional en algún club, donde podría aplicar la experiencia de toda mi vida. Creo que algo aprendí”.
La familia
Casado con María Laura, una de las Trillizas de Oro, es miembro de una de las familias más glamorosas del polo. Su hija mayor, Bárbara (26), está casada con Tomás García del Río, back de Pilará (8 goles). “Lo ayudo en todo lo que puedo para ahorrarle los errores que yo cometí. Se lo merece porque trabaja de verdad, le pone mucho huevo. Me da la sensación que puede llegar lejos”. La segunda, Paulina (24), “se está por recibir de bióloga” y está de novia con el Puma Gonzalo Tiesi. Su hijo menor, Ernesto (21), sigue sus pasos como polista.
La Espadaña
Trotz fue parte fundamental de uno de los equipos más importantes en la historia de este deporte, La Espadaña, ganador de seis títulos del Argentino Abierto (entre 1984 y 1990) y la segunda formación en alcanzar los 40 goles de handicap. “Fue una marca a fuego en mi carrera. Fue la llave para conseguir muchas cosas que nunca imaginé: ganar Palermo, llegar a 10 de goles, el Olimpia de Plata.” Según el back, la gran virtud del cuarteto era la inteligencia: “Más allá de las ganas de ganar, la voluntad, el esfuerzo, sacrificio, lo más importante era la inteligencia. Cada uno hacía lo que le correspondía sin querer ser estrella, cada uno se aferraba a lo que pretendíamos jugar. La amistad que teníamos se reforzaba con la inteligencia de no vender los caballos buenos, de no dejarnos llevar por la presión de ganar o de perder”.
Gentileza - Revista Polo Mundial
domingo, 11 de septiembre de 2011
Alfonsina Storni
Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.
Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera;
una constelación; la que te guste;
todas son buenas; bájala un poquito.
Déjame sola: oyes romper los brotes...
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases
para que olvides... Gracias. Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido...
Alfonsina Storni
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.
Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera;
una constelación; la que te guste;
todas son buenas; bájala un poquito.
Déjame sola: oyes romper los brotes...
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases
para que olvides... Gracias. Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido...
Alfonsina Storni
sábado, 10 de septiembre de 2011
Individuo
El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo. (Friedrich Nietzsche)
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